Yogur griego con kiwi y nueces
El yogur griego con kiwi y nueces es de esos platos que montas en lo que tarda en hacerse el café. Cremoso por el yogur, fresco y un punto ácido por el kiwi y crujiente por las nueces, con un hilo de miel para redondear.
Lo tomamos de desayuno, pero también nos sirve de cena ligera los días en que la comida ha sido más contundente de la cuenta. Y en otoño e invierno, con el kiwi en plena temporada, apetece todavía más.

Yogur griego con kiwi y nueces
Ingredientes
- 1 yogur griego natural 0 % (125 g)
- 1 Kiwi
- 2 Nueces peladas
- 1 Hilo de miel (opcional)
Preparación
- Preparamos el kiwi: pelamos el kiwi y lo cortamos en rodajas.
- Montamos el cuenco: ponemos el yogur en el centro y colocamos las rodajas de kiwi alrededor.
- Terminamos: picamos las nueces por encima y añadimos un hilo de miel.
Notas
- Muchos yogures griegos del supermercado llevan nata añadida, de ahí su textura tan cremosa. Nosotros usamos la versión 0 %, que es más ligera y sigue siendo muy cremosa. Échale un vistazo a la etiqueta.
- Que sea natural, sin azúcar. El dulzor ya lo ponen el kiwi y la miel.
- Con granada: en otoño, cambia el kiwi por granada o mezcla las dos.
- Con kiwi amarillo: es más dulce y menos ácido; con él la miel casi sobra.
- Sin miel: si el kiwi está bien maduro, apenas la vas a echar de menos.
- Más saciante: añade una cucharada de copos de avena o unas semillas.
- El kiwi verde es la primera fruta fresca con una declaración de salud aprobada en la UE: unos 200 g al día, aproximadamente dos kiwis, contribuyen a un tránsito intestinal normal (Reglamento (UE) 2025/1560).
- La miel cuenta como azúcar libre, y la OMS recomienda limitarlos (OMS). Por eso aquí va solo un hilo.