Smoothie de mango, naranja y zanahoria con agua de coco
Este smoothie de mango, naranja y zanahoria es el más naranja de la serie, y no solo por el color. El mango maduro pone la textura cremosa y el dulzor, la naranja le da el punto ácido y la zanahoria, que casi no se nota en el sabor, aporta cuerpo y ese tono intenso que se ve desde lejos.
En lugar de leche o bebida vegetal, lleva agua de coco, que lo deja ligero y fresco, con un fondo suave que combina muy bien con la fruta tropical. El único truco está en la zanahoria: triturarla primero, sola, para que no queden trocitos.
Se hace en cinco minutos y apetece especialmente a media mañana o por la tarde, bien frío.

Cómo hacer smoothie de mango, naranja y zanahoria con agua de coco
Ingredientes
- 1 mango maduro pelado y troceado
- 1 zanahoria mediana pelada y troceada o rallada
- 1 naranja en gajos, sin semillas ni la parte blanca, o su zumo
- 250 ml de agua de coco sin azúcar añadido
- jengibre (opcional)
Preparación
- Tritura la zanahoria. Ponla en el vaso de la batidora y tritúrala unos segundos, hasta que quede bien picada.
- Prepara la fruta. Pela el mango y córtalo en trozos. Pela la naranja y separa los gajos, sin semillas ni la parte blanca.
- Añade el resto. Incorpora el mango, la naranja y el agua de coco al vaso. Y el jengibre, si le pones.
- Tritura. Bate a máxima potencia hasta que quede una mezcla fina y homogénea.
- Sirve enseguida. Si lo quieres más frío, añade unos cubitos de hielo.
Notas
- La zanahoria, primero y sola. Es el ingrediente más duro: así se tritura del todo y no quedan trocitos.
- Un mango bien maduro, que ceda al presionarlo. Es el que endulza el batido.
- La naranja en trozos, y no en zumo, para aprovechar toda la pulpa: el batido queda más espeso.
- Mira la etiqueta del agua de coco: algunas llevan azúcar añadido. Busca una que solo lleve agua de coco.
- Con jengibre: un trocito fresco, pelado, le da un punto picante.
- Más espeso y frío: usa mango congelado en lugar de fresco.
- Sin agua de coco: con agua normal y unos cubitos de hielo también funciona, aunque queda menos sabroso.
- Está mejor recién hecho. Si te sobra, guárdalo tapado en la nevera y tómalo en el día, removiéndolo antes, porque se separa.
- No lleva azúcar añadido: el dulzor es el de la fruta.
- Es apto para dietas veganas.
- Unas 160 kcal por vaso, aproximadamente.