Smoothie verde de espinacas, manzana y pepino
Este smoothie verde se hace con espinacas frescas, manzana y pepino, batidos con bebida de almendra, un poco de limón y un toque de jengibre. Las espinacas le dan el color, pero no el sabor: lo que se nota es la manzana, que pone el dulzor, y el jengibre, que le da un punto picante al final de cada trago.
El pepino y el limón lo hacen fresco y ligero, y la textura queda algo pulposa, porque se sirve sin colar. Si te gustan menos ácidos, usa una manzana dulce, como la Golden o la Fuji.
Se prepara en 5 minutos, con la batidora y poco más. Para tomarlo bien frío, guarda los ingredientes en la nevera la noche antes.

Smoothie verde de espinacas, manzana y pepino
Equipo
- 1 batidora de vaso
Ingredientes
- 40 gr espinacas frescas
- 1 manzana mediana unos 160 gr; mejor golden o fuji
- ½ pepino unos 100 gr
- 250 ml bebida de almendra sin azúcar u otra bebida vegetal
- ½ limón su zumo, unos 20ml
- 4 gr jengibre fresco un trozo de 1-2 cm, pelado
Preparación
- Prepara la fruta y la verdura. Lava las espinacas, la manzana y el pepino. Quita el corazón de la manzana y córtala en trozos. Trocea el pepino; si lo prefieres más suave, pélalo. Pela y ralla el jengibre.
- Tritura primero las espinacas. Echa la bebida vegetal en el vaso de la batidora, añade las espinacas y tritura unos segundos.
- Añade el resto. Incorpora la manzana, el pepino, el zumo de limón y el jengibre, y bate 1-2 minutos, hasta que quede lo más fino posible.
- Ajusta la textura. Si queda demasiado espeso, añade un poco más de bebida vegetal y vuelve a batir.
- Sirve enseguida, sin colar.
Notas
- Las espinacas, primero y solas con el líquido. Así se trituran del todo y no quedan trocitos de hoja.
- Una manzana dulce, Golden o Fuji, para que no quede ácido. Con Granny Smith queda mucho más ácido.
- El jengibre, poco a poco. Empieza con un trozo pequeño y prueba: pica más de lo que parece.
- Ingredientes fríos, de la nevera, si lo quieres fresco sin añadir hielo.
- Mira la etiqueta de la bebida vegetal: busca una que ponga «sin azúcares añadidos».
- Más dulce: un dátil sin hueso o medio plátano. Si usas edulcorante, añádelo al final y solo si hace falta.
- Más cremoso: medio plátano congelado o unos cubitos de hielo.
- Con kiwi: sustituye la mitad de la manzana por un kiwi pelado.
- Sin pulpa: si prefieres una textura más fina, pásalo por un colador, aunque quedará menos cantidad.
- Está mejor recién hecho: con el tiempo se oxida, pierde color y se separa.
- Si te sobra, guárdalo tapado en la nevera y tómalo en el día, removiéndolo antes.
- No lleva azúcar añadido: el dulzor es el de la manzana.
- Es apto para dietas veganas.
- Unas 75 kcal por vaso, aproximadamente.