Garbanzos cremosos con berenjena y tahíni
El placer de la cocina sencilla y nutritiva
Estos garbanzos con berenjena y tahini tienen algo de hummus deconstruido: los mismos sabores, pero con los garbanzos enteros, salteados con ajo, sobre una cama de berenjena pochada tan despacio que acaba casi deshecha. Por encima va una salsa de tahini con mostaza y limón que lo une todo al mezclar.
La berenjena es lo que pide paciencia. Cortada en medias lunas finas y a fuego lento, pasa de esponjosa a cremosa, y es ella la que da la sensación de salsa sin nata ni harina. El resto es rápido: los garbanzos solo necesitan calentarse con el ajo, y la salsa se hace en un bol pequeño mientras tanto.
En media hora está en la mesa. Se puede comer caliente, templada o incluso a temperatura ambiente, como una ensalada tibia, y aguanta bien en un táper para llevar.

Garbanzos cremosos con berenjena y tahíni
Ingredientes
- 400 gr de garbanzos cocidos
- 1 Berenjena
- 1 cda de tahíni
- 1 cdta de moztaza
- 1 cdta de miel
- 1 diente de ajo
- AOVE
- Sal
Preparación
- Pochar la berenjena: Corta la berenjena en medias lunas finas. En una sartén o cazuela con un chorrito de AOVE y una pizca de sal, cocínala a fuego lento. El secreto está en la paciencia: deja que se haga bien hasta que esté casi desechándose y muy tierna.

- Saltear los garbanzos: En otra sartén (o en la misma si retiras la berenjena), saltea los garbanzos cocidos con un diente de ajo picado y un hilo de aceite de oliva hasta que cojan temperatura y el ajo esté dorado.

- Preparar el aliño de tahini: En un bol pequeño, mezcla la cucharada de tahini, la mostaza y la miel. Remueve enérgicamente hasta obtener una crema homogénea. Si queda muy espesa, puedes añadir una cucharadita de agua tibia.

- Montaje del plato: Crea una base con la berenjena pochada, coloca encima los garbanzos salteados y corona con la salsa de tahini. Mezcla justo antes de comer para que los sabores se fundan.

Notas
- La berenjena, sin prisa. Cuanto más deshecha esté, más se funde con los garbanzos.
- Si el tahini está muy denso, que suele pasar al final del bote, añade más agua o limón hasta que quede fluido.
- Los garbanzos de bote, enjuágalos bien bajo el grifo.
- La sal, al final. Los garbanzos de bote y la mostaza ya llevan algo.
- Con hojas verdes: unas espinacas o algo de rúcula al final. El calor de los garbanzos las ablanda un poco.
- Con crujiente: sésamo tostado o nueces picadas por encima.
- Con la berenjena al horno: en dados, a 200 °C unos 25 minutos, con un poco de aceite.
- Sin miel: sustitúyela por el zumo de ½ limón. La salsa queda más ácida y fresca.
- La berenjena y los garbanzos aguantan 3 días en la nevera, en un recipiente hermético.
- Guarda la salsa aparte y añádela justo antes de comer.
- No lleva nata ni harina: la textura cremosa la da la berenjena.
- Es una receta vegana.
- Unas 460 kcal por ración, aproximadamente



