Gachas de avena con manzana y canela
Hay desayunos que se agradecen más cuando empieza a hacer frío, y estas gachas de avena con manzana y canela son uno de ellos. Los copos se cuecen despacio en bebida de almendra hasta quedar cremosos, con la canela tiñéndolo todo de un tono tostado, y al final se mezclan con unos daditos de manzana cruda que siguen crujiendo bajo la cuchara.
No llevan azúcar: el dulzor lo ponen la manzana y la canela, y la bebida de almendra añade un fondo suave. Si te gustan más dulces, en las notas tienes cómo darles un punto extra.
Se hacen en unos 10 minutos, en un solo cazo, y mientras la avena se cuece te da tiempo a cortar la manzana. Un desayuno caliente que no necesita madrugar más.

Gachas de avena con manzana y canela
Ingredientes
- 40 g de copos de avena
- 200 ml bebida de almendra sin azúcar o cualquier bebida vegetal, leche desnatada o agua
- 1 cdta de canela en polvo
- ½ manzana una parte en daditos y la otra en gajos para decorar
- Edulcorante o miel (opcional)
Preparación
- Pon la avena a calentar. En un cazo, pon los copos de avena con la bebida de almendra a fuego medio.

- Añade la canela. Incorpórala y remueve de vez en cuando para que la avena no se pegue al fondo.

- Corta la manzana. Mientras se hace la avena, corta algo más de la mitad de la manzana en daditos y el resto en gajos finos.

- Termina las gachas. Cuando tengan la textura que te guste, unos 8 minutos, retira el cazo del fuego y, en ese momento, añade los daditos de manzana y remueve. Si para tu gusto quedan muy espesas, añade un poco más de bebida vegetal.

- Sirve. Pásalas a un cuenco, coloca los gajos de manzana por encima y sírvelas calientes.

Notas
- Mira la etiqueta de la bebida de almendra: muchas llevan azúcar añadido. Busca una que ponga «sin azúcares añadidos».
- Remueve de vez en cuando, sobre todo al final, que es cuando la avena se pega.
- La textura, a tu gusto: si se espesan demasiado, añade un chorrito de bebida caliente; si las quieres más espesas, dales un par de minutos más.
- La manzana, al final y cruda, para que conserve el crujiente.
- Más dulces: un hilo de miel al servir, o tu edulcorante habitual mientras se cuecen.
- Con manzana cocinada: añade los daditos al principio, con la avena, y quedarán tiernos y más dulces.
- Con frutos secos: unas nueces o almendras picadas por encima.
- Con otra fruta: pera en invierno, o plátano en rodajas.
- Recién hechas están mejor. Si te sobran, guárdalas en la nevera hasta el día siguiente y caliéntalas con un chorrito de bebida, porque espesan al enfriarse.
- No llevan azúcar añadido: el dulzor es el de la manzana y la canela.
- Son aptas para dietas veganas si usas bebida vegetal.
- Unas 270 kcal por ración, aproximadamente.




