Pimientos del Piquillo Rellenos de Bacalao: Receta Ligera y Sin Harinas
Hay platos que se reconocen por el color antes que por el sabor, y estos pimientos rellenos de bacalao son uno de ellos. Ese rojo intenso del piquillo, con la piel fina y algo tostada del asado, ya promete algo bueno antes de rellenarlos. Al abrir el bote se nota enseguida su olor dulce y ligeramente ahumado.
En esta versión los rellenamos de bacalao y patata, sin bechamel ni harina. La patata, cocida y triturada con el bacalao, un diente de ajo y perejil fresco, forma una crema suave que se sostiene sola dentro del pimiento. El bacalao aporta su sabor profundo y algo salino, y el AOVE lo une todo con un punto de untuosidad. El resultado es un relleno meloso, que se deshace en la boca sin resultar pesado.
La salsa sale del propio pimiento: un par de piquillos triturados con tomate y sofritos unos minutos, sin nata ni espesantes. Queda espesa, de un rojo vivo, con un dulzor que acompaña al bacalao sin taparlo. Al servirlos sobre ella, cada bocado mezcla lo cremoso del relleno con lo jugoso del pimiento y el frescor del tomate.
Es una receta tradicional que se resuelve en poco más de media hora. La patata y el bacalao se cuecen en la misma cazuela, el relleno se tritura en un momento y la salsa se hace mientras tanto. Además, aguanta muy bien de un día para otro, así que puedes cocinarla con calma el fin de semana y tener la cena resuelta.
Son unos pimientos rellenos que conservan todo lo que gusta del plato de siempre, en una versión más ligera y muy fácil de preparar.

Pimientos de piquillo rellenos de bacalao
Ingredientes
- 300 gr de bacalao desalado, sin piel ni espinas
- 200 gr de patatas peladas
- 1 bote de pimientos de piquillo
- 200 ml de tomate triturado
- 1 ramillete de perejil
- 1 diente de ajo
- Sal
- AOVE
Preparación
- Cocción de la base: Corta las patatas en trozos pequeños para acelerar el proceso y ponlas a hervir en agua con una pizca de sal. Cuando falten 5-7 minutos para que estén tiernas, añade el bacalao (sin piel ni espinas) a la misma cazuela.

- Elaboración de la farsa (relleno): Escurre la patata y el bacalao (reserva un poco del agua por si acaso). En un bol o procesador, mezcla ambos ingredientes con el diente de ajo picado (sin el germen), el perejil fresco y una cucharada de AOVE. Tritura hasta obtener una crema espesa. Si queda muy seca, añade una cucharada del agua de cocción.

- Preparación de la salsa ligera: En el vaso de la batidora, tritura 2 pimientos de piquillo con el tomate natural triturado hasta que no queden grumos.

- Cocinado de la salsa: Vierte la mezcla en un cazo con una cucharada de AOVE y sofríe a fuego medio durante 5-8 minutos para reducir la acidez del tomate y concentrar los sabores.

- Montaje final: Con ayuda de una cucharilla pequeña o manga pastelera, rellena los pimientos restantes con la mezcla de bacalao. Colócalos en una fuente sobre la base de la salsa caliente y sirve.

Notas
- Escurre los pimientos sobre papel de cocina antes de rellenarlos, para que no agüen la salsa.
- Sin sal en el agua. El bacalao desalado ya conserva algo de sal. Prueba el relleno antes de añadir.
- Si el ajo crudo te resulta fuerte, dóralo entero en el aceite de la salsa y retíralo, en lugar de triturarlo con el relleno.
- Con coliflor: sustituye la mitad de la patata por coliflor cocida. El relleno queda más ligero y con una textura muy parecida.
- Más tostados: pasa los pimientos ya rellenos por la plancha un minuto por cada lado.
- Con especias: una pizca de nuez moscada o de pimienta blanca en el relleno.
- Aguantan 2-3 días en la nevera, en un recipiente hermético.
- Puedes dejar hechos el relleno y la salsa por separado, y montarlos en el momento.
- Aprovecha el agua de cocción de la patata y el bacalao para una sopa o un arroz.
- No lleva bechamel ni harina: el relleno se sostiene con la patata.
- Unas 180 kcal por ración, aproximadamente.




