Smoothie de frutos rojos congelados y queso fresco batido
Este smoothie de frutos rojos se hace con dos ingredientes principales y un minuto de batidora: queso fresco batido y un buen puñado de arándanos, frambuesas y moras congelados. La fruta congelada es la clave: enfría, espesa y le da al batido una textura casi de helado, sin necesidad de hielo.
El queso fresco batido pone la cremosidad y un punto ácido que equilibra el dulzor de los frutos rojos. El color sale solo, un morado intenso que ya anuncia lo que hay dentro. Y la textura la decides tú: sin leche queda espeso, para comer con cuchara como una mousse; con un chorrito, se bebe.
Sirve para un desayuno rápido, para media tarde o como postre fresco. Lo único que pide es tener siempre una bolsa de frutos rojos en el congelador.

Smoothie de frutos rojos y queso fresco batido
Equipo
- 1 batidora de vaso
Ingredientes
- 150 g queso fresco batido 0 %
- 150 g frutos rojos congelados (arándanos, frambuesas y moras)
- 50-100 ml leche desnatada o bebida vegetal sin azúcar (par ajustar textura)
- Endulzante al gusto (stevia, eritritol, miel o un dátil)
Preparación
- Pon el queso en el vaso. Echa el queso fresco batido en el vaso de la batidora.
- Añade los frutos rojos. Incorpóralos directamente congelados.
- Ajusta la textura. Si lo quieres para beber, añade un chorrito de leche o de bebida vegetal. Sin ella queda espeso, como un helado o una mousse.
- Tritura. Bate a máxima potencia unos segundos, hasta que quede una mezcla homogénea y cremosa.
- Sirve enseguida, en un vaso frío.
Notas
- La fruta, congelada. Es la que le da la textura espesa y fría. Con fruta fresca, el batido queda más líquido y templado.
- Usa una batidora de vaso o potente. Una de mano también sirve, pero deja algún trozo de fruta.
- Añade la leche poco a poco: siempre puedes poner más, pero no quitarla.
- Si la bebida vegetal lleva azúcar, mira la etiqueta: busca una que ponga «sin azúcares añadidos».
- Más dulce: un dátil sin hueso, o tu edulcorante habitual (stevia, eritritol). Con una cucharadita de miel también queda bien, aunque deja de ser sin azúcar añadido.
- Con plátano: medio plátano congelado lo hace más dulce y más cremoso.
- Con yogur: cambia el queso fresco batido por yogur griego natural.
- Para comer con cuchara: sin leche, sírvelo en un bol con unas nueces o unos copos de avena por encima.
- Está mejor recién hecho. Si te sobra, guárdalo tapado en la nevera y tómalo en el día, removiéndolo antes: se separa un poco.
- No lleva azúcar añadido: el dulzor es el de los frutos rojos.
- Unas 160 kcal por ración, aproximadamente, con 75 ml de leche desnatada.