Merluza en salsa verde
Merluza en salsa verde con gambas y almejas: receta tradicional ligera y llena de sabor
Hoy vamos a preparar una receta que sabe a mar, a tradición y a hogar: merluza en salsa verde con gambas y almejas, pero con un giro saludable que la hace perfecta para cuidar tu alimentación sin renunciar al placer. El clásico se mantiene intacto en sabor y aroma, pero reducimos grasas añadidas y usamos harina de garbanzo para un rebozado más nutritivo y ligero.
La base es sencilla y deliciosa: un sofrito suave de ajo y cebolla, caldo de pescado casero hecho con las propias espinas y pieles, un toque de vino blanco (opcional) y mucho perejil fresco. El rebozado con harina de garbanzo (en vez de trigo) suma más proteína, fibra y un índice glucémico más bajo, además de ser una opción sin gluten si lo necesitas. Aunque, si prefieres otra harina, siempre puedes adaptarlo.
La merluza, protagonista indiscutible, es un pescado blanco magro con proteínas de alto valor biológico. Las gambas y almejas aportan sabor intenso del mar, proteínas adicionales y minerales naturales. El caldo casero concentra todo el gusto sin necesidad de añadir grasas extras, y el perejil fresco remata con su toque verde y propiedades antioxidantes.
Este plato es equilibrado, saciante y muy versátil: ideal para comidas completas entre semana, cenas reconfortantes o incluso para llevar en tupper calentado al día siguiente. Se prepara en una sola olla, aguanta bien 2–3 días en nevera y se puede congelar en porciones. Es una forma inteligente de disfrutar de lo tradicional con un enfoque más consciente: menos calorías añadidas, más sabor natural y nutrientes reales.

Merluza en salsa verde con gamabs y almejas
Ingredientes
- 1 Merluza no muy grande
- 250 gr de almejas
- 8 gambones o langostinos crudos
- 1 Puñado de guisantes
- 250 ml de caldo de pescado que haremos con las espinas de la merluza y las pieles y cabeza de las gambas
- ½ Cebolla
- 2 Dientes de ajo
- 1 Ramillete de perejil fresco
- Harina de garbanzo. La justa para rebozar la merluza
- 1 cda AOVE
- Sal
Preparación
- Prepara el caldo casero:Lava las espinas y cabeza de la merluza. Ponlas en un cazo con las cabezas y pieles de los gambones, 400–500 ml de agua y una pizca de sal. Cocina a fuego medio 15 minutos desde que rompa a hervir. Cuela y reserva el caldo (debería salir unos 250–300 ml concentrados). Reserva también los gambones pelados.
- Reboza y sella la merluza:Salpimienta las rodajas de merluza. Pasa ligeramente por harina de garbanzo (solo un toque, no hace falta mucho). En una olla o cazuela amplia pon 1 cucharada de AOVE. Sella la merluza 1–2 minutos por lado a fuego medio-alto (solo dorar, no cocinar del todo). Retira y reserva.

- Haz el sofrito:En la misma olla (con el aceite que quedó) sofríe la cebolla picada y los ajos laminados con una pizca de sal a fuego medio 5–7 minutos hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Opcional: añade el vino blanco y deja evaporar 1 minuto.

- Integra el caldo y perejil:Vierte el caldo casero colado. Tritura un buen puñado de perejil con un chorrito de caldo (o pícalo muy fino). Añádelo a la olla. Cocina 5 minutos para que los sabores se unan.Añade gambas, almejas y guisantes:Incorpora las almejas lavadas, los gambones pelados y los guisantes. Cocina tapado 5 minutos hasta que las almejas se abran (desecha las que no se abran).

- Incorpora la merluza:Devuelve la merluza sellada a la olla. Cocina todo junto 8–10 minutos más a fuego suave para que la merluza termine de hacerse y absorba los sabores. Rectifica de sal si hace falta.
- Sirve:Reparte en platos hondos con abundante salsa verde. Espolvorea perejil fresco picado por encima. Sirve caliente.¡Listo! Un plato tradicional pero ligero, lleno de sabor del mar y perfecto para cuidarte.
Notas
- Usa merluza fresca o congelada de calidad (las rodajas gruesas quedan más jugosas).
- Si las almejas sueltan mucha arena, déjalas en agua con sal 30 minutos antes.
- Prepara con antelación: mejora al día siguiente (guarda en nevera hasta 3 días).
- Sin harina: omite el rebozado para versión aún más ligera.
- Más verduras: añade espinacas, acelgas o calabacín en los últimos minutos.
- Sin marisco: cambia gambas/almejas por huevo cocido o tofu.
- Más sabor: añade un chorrito de limón al final o pimentón dulce.
- Versión sin gluten confirmada: la harina de garbanzo ya lo es.
- No sobrecocines la merluza: queda seca. Cocínala justo hasta que esté tierna.
- Usa el caldo casero concentrado: da mucho más sabor que el de brick.
- Sirve con un extra de perejil fresco para elevar el aroma verde.


